viernes, 1 de octubre de 2010

Cuando falla la sorpresa

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Cuando ves interminables Fashion Weeks y casi nada te llama la atención, siempre da gusto volver la cabeza atrás y analizar esos desfiles en los que viste que se iba a producir una ruptura, un cambio real y unas pautas que todos los demás se afanarían a seguir.

Y ahí estaba Ghesquiere en 2007 con ese desfile de SS 2008, en París como siempre, con esos volúmenes surrealistas heredados del gran maestro Cristóbal Balenciaga.

Hoy Ghesquiere se ha tirado sin paracaídas al punk más británico propio de Westwood pero con un patronaje impecable que hace que identifiques un modelo suyo sólo con echarle una ojeada. ¡Cómo se agradecen estos giros! Una gran maison como Balenciaga tiene una gran herencia pero siempre tiene que estar a disposición de su nueva cabeza pensante y de este nuevo siglo.

Lo dicho, secundo al Balenciaga Punk, a Prada Juanita Banana y al meublé de lujo de Zac Posen. Ojalá ese mensaje de innovación y transgresión calara un poco más entre los diseñadores patrios, que con excepciones que se cuentan con una mano, están más estáticos que un fósil.

Foto vía Thriftandthread

2 comentarios:

andy dijo...

yyyy a veces la orginalidad no es lo mas fácil de encontrar, sobre todo últimamente
besos

chicochuc dijo...

Tu lo has dicho: "patronaje impecable que hace que identifiques un modelo suyo sólo con echarle una ojeada". Se agradece ver cosas nuevas y características en las FWs.
Un beso